Una vez abiertos los lugares de entrenamiento, ¿qué RIESGOS enfrentaremos?

A medida que los espacios de entrenamiento empiezan a abrir y las restricciones aumentan en todo el país, quisimos pedir la opinión de una persona con experiencia en epidemiología para darnos una idea de cómo tendremos que actuar y qué medidas tomar para poder retomar nuestros entrenamientos con todo el cuidado y riesgo que esto implica ante la aún existencia del COVID-19.

Consultamos a Kelly Searle, quien es profesora asistente de epidemiología y salud comunitaria en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos. Searle es, además, corredora y ciclista, por lo que cuando ella dice que el ejercicio es esencial lo dice por experiencia personal y profesional.

Ciertamente, los espacios para entrenar abrirán pronto y muchos atletas están listos para regresar a sus actividades deportivas. Pero, el hecho de que abran NO SIGNIFICA QUE EL COVID-19 haya DISMINUIDO O DESAPARECIDO, nada más deseable pero NO, el virus SIGUE EXISTIENDO y por ello el riesgo de contagio continua mientras no exista una vacuna que lo detenga. El hecho de que los parques, albercas, gimnasios, clubes deportivos y áreas de esparcimiento empiecen a funcionar, NO significa que EL RIESGO DE TRANSMISIÓN Y EXPOSICIÓN AL VIRUS haya terminado, todo lo contrario. El riesgo continúa y tendremos que aprender a vivir con muchos cuidados para evitar su contagio.

“Tendrá que haber mucha responsabilidad personal de cada quien”, dijo Searle. “Dentro de las pautas locales, cada persona deberá mitigar los riesgos.”

Existen algunos factores generales que aumentan el riesgo de transmitir el virus o de estar expuesto a éste, como, por ejemplo: la cantidad de tiempo al estar cerca de otras personas, la capacidad de mantener la “sana distancia” de al menos 1.80 metros, tanto en el interior como en el exterior, o estar demasiado tiempo en un entorno encerrado con otras personas SIN ventilación natural.

Y, de la misma manera, hay varios puntos en general que podemos hacer para reducir el riesgo de contagio como por ejemplo: si vas caminando por la calle aléjate de las personas, evita acudir a espacios públicos, limitar la cantidad de objetos que tocas en un lugar público, llevar tu propia botella de agua para beber (NO utilizar los bebederos), traer desinfectante o toallitas húmedas en caso de que tengas que usar un servicio público, lavarse las manos con mucha frecuencia, usar el cubrebocas cuando sales a la calle y en cualquier establecimiento público.

Reducir el riesgo y ser responsable requerirá algo de planificación y flexibilidad por parte de todos, ciudadanos y gobiernos.

Searle dividió los factores de riesgo en 8 lugares comunes para entrenar, y nos explica por qué puede ser riesgoso el lugar y de qué manera podemos hacerlo un espacio más seguro para poder entrenar. De esta manera podremos tomar mejores decisiones estando bien informados.

A continuación se encontrarás 8 lugares posibles para entrenar, ordenados de MENOR A MAYOR RIESGO, para ayudarte a tomar una decisión inteligente en tu regreso a entrenar fuera de casa.

1. CORRER SOLO en la calle o cualquier otra parte


Arriesgado por: El único riesgo es encontrarte con una gran cantidad de gente por el mismo camino y no tener espacio suficiente para pasar lejos de ellos.

Como hacerlo más seguro: Elige una ruta o un lugar menos concurrido, o una hora menos transitada. Ten especial cuidado con mantener la “sana distancia” de 1.80 m en las intersecciones y cruces peatonales.

Corre con cubrebocas

2. ANDAR EN BICICLETA en la ciudad


Riesgoso por: Generalmente los caminos para bicicletas trazados en las ciudades son angostos, lo que hace muy difícil mantener una sana distancia entre los ciclistas y caminantes. Además, un efecto secundario de las restricciones relajadas es la afluencia de más ciclistas o corredores menos experimentados por estos lugares.

Como hacerlo más seguro: Elige rutas menos concurridas y en horarios con menos ciclistas o corredores. Los fines de semana seguramente tendrás que ir más temprano para no encontrar mucha gente. Cuando necesites rebasar a alguien, avisa tu intención de pasar -sabiendo que esa persona quizá no sabe cómo es eso de rebasar o ser rebasado- toma tus precauciones.

Ciclista en Nueva York

3. CORRER O CAMINAR EN TRAIL


Arriesgado por: En muchas ocasiones los senderos en la montaña pueden ser muy estrechos, lo que impide poder alejarse de otro corredor que encontremos por el camino.

Como hacerlo más seguro: Evita los caminos angostos o trata de correr en algún horario que sea muy poco concurrido. Quizá podrías explorar nuevos caminos no tan conocidos. Si encuentras a alguien en el camino avisa tu intención de rebasar y hazlo cuando esté despejado y puedas pasar manteniendo la sana distancia.

4. NADAR EN AGUAS ABIERTAS


Arriesgado por: Nadar solo en aguas abiertas, sin ningún apoyo ni vigilancia de un salvavidas o alguien más, en solitario por completo es, probablemente, uno de los deportes más peligrosos que hay.

Hazlo más seguro: Nadar con una o dos personas más, NO en un grupo más grande y, como siempre, manteniendo la “sana distancia” de al menos 1.80 metros entre nadadores. Evita los baños y vestidores públicos, y sé flexible, si la playa está muy llena de gente, mejor cambiar de planes.

Nadar en aguas abiertas

5. NADAR en ALBERCA


Riesgoso porque: El área de vestidores en un club con alberca es uno de los lugares de mayor contagio (es un espacio cerrado, público, con gente tocando un montón de superficies en común).

Como hacerlo más seguro: Minimiza en todo lo que puedas el tiempo dentro del vestidor (o, si es posible, EVÍTALO), y mantén la sana distancia mínima de 1.80 metros entre las personas. Pregunta al administrador con qué frecuencia están desinfectando el área y si limita la cantidad de personas que entran al vestidor al mismo tiempo. Por otra parte, el cloro en las albercas hace que la transmisión del virus sea poco probable mientras estás nadando, pero cada nadador deberá tener bien clara su línea de separación (evita nadar en círculos). Si no hay un protocolo de seguridad que te de confianza, considera mejor nadar en otra alberca o nadar en aguas abiertas pero acompañado de una o dos personas más.

6. ENTRENAR EN EL GIMNASIO


Arriesgado por: Los gimnasios son, generalmente, espacios públicos CERRADOS, donde se reúnen muchas personas para hacer ejercicio, esto es, están haciendo esfuerzo (provocar el contagio aumenta con el esfuerzo), por lo que los usuarios podrían requerir más de 1.80 metros de sana distancia entre ellos, y estar tocando las pesas y el equipo es uno de los entornos más fáciles para el contagio.

Hazlo seguro: Pregunta al encargado del gimnasio qué están haciendo para reducir el riesgo de contagio. El protocolo de desinfectante es muy importante, cada pieza del equipo necesitaría estar limpiándose después de cada uso. ¿Con que frecuencia se están limpiando los vestidores? Deberá haber un número limitado de personas que puedan hacer uso del gimnasio y de los vestidores al mismo tiempo, ¿habrá personal del staff que esté cuidando eso? Si el gimnasio no tiene un estricto protocolo de seguridad, será mejor considerar ir a otro lugar, o bien, seguir entrenando en casa. Aún cuando el gimnasio siga ciertos protocolos de seguridad, opta por llevar tu propia botella de agua para hidratarte, tu propio colchón y gel antibacterial para tus manos. NO TE TOQUES LA CARA y no vayas a una hora donde te encuentres con demasiadas personas. Quizá si vas muy temprano por la mañana todo esté recién limpio y, si vas a hacer pesas (en lugar de cardio), definitivamente usa cubrebocas.

Entrena en gimnasio con cubrebocas

7. ENTRENAR EN GRUPO al aire libre


Riesgoso por: Entrenar en grupo, aún al aire libre, es muy arriesgado no solo por la cantidad de personas sino también por la cantidad de tiempo prolongado que permanecerán juntos, lo cual hace muy difícil mantener la “sana distancia”. Cada persona del grupo viene de un largo periodo de quedarse en casa, lo que aumenta sustancialmente la exposición al contagio.

Hazlo más seguro: “Aunque fuera al aire libre, estaría muy indecisa en hacer una carrera en grupo”, dijo Searle. En estos momentos, las carreras virtuales y las carreras de entrenamiento pueden ofrecer el apoyo y la comunidad de un grupo de manera más segura.

8. CLASES DE EJERCICIO EN GRUPO Y EN LUGARES CERRADOS


MUY ARRIESGADO por: Olvídalo, existen todos los factores de riesgo: estar en un lugar encerrado, con tantas personas sudando por más de 60 o 90 minutos, facilita la propagación del virus. Como dijo Searle: “Esto presenta un escenario demasiado desafiante. En este punto, definitivamente, NO ES ACONSEJABLE.”

Como hacerlo más seguro: Las clases de diferentes tipos de ejercicios y modalidades en línea son la opción más segura en estos momentos. Para que una clase de ejercicio grupal fuera más segura, la cantidad de participantes tendría que ser muy limitada para permitir al menos 3 metros entre cada persona, todos tendrían que traer su propio equipo y la sala tendría que limpiarse después de cada clase. Tendría que haber una ventilación increíble, acceso limitado o nulo al vestidor y ninguna instrucción práctica.

Sí, es muy ambiciosa la idea de regresar a nuestros lugares de entrenamiento con nuestros amigos, pero tenemos que estar bien consientes de que el virus NO SE HA EXTINGUIDO, la posibilidad de contagio ES UNA REALIDAD y, mientras no exista una vacuna que nos proteja contra el COVID-19, tendremos que tener mucho cuidado en todo lo que hagamos y eso incluye, nuestros entrenamientos.

Analizando los 8 lugares posibles para entrenar, de menor a mayor riesgo, curiosamente, los 3 deportes que practicamos pueden hacerse con mucha responsabilidad: el menos riesgoso es correr al aire libre y SOLOS, rodar al aire libre y nadar.

Sí, hay riesgos, pero con mucha responsabilidad e inteligencia, podremos seguir entrenando y realizando muchas o algunas de nuestras actividades.

¡CUÍDATE!


Por Sarah Barker para: www.triathlete.com
Traducción, introducción y conclusiones por Claudia Plasencia para: www.asdeporte.com