Las cosas valiosas que deberíamos conservar después del confinamiento

Durante estos meses de quedarnos en casa, casi todas las pláticas han sido precedidas por el prefijo: “Cuando esto termine…” y, muchas veces, hablamos con nostalgia de que quisiéramos volver a nuestra vida antes de la pandemia, a entrenar con los amigos, a ir al gimnasio y tomar esa clase que tanto nos gustaba, que tanta energía nos transmitía, estar en la oficina con los amigos, trabajar en equipo y platicar de todo un poco, esas cosas que nos hacían sentir tan bien. Y, aunque poco a poco, cada ciudad, cada estado y cada país están tratando de “regresar” a sus actividades, nos estamos dando cuenta que, está claro, las cosas no van a se igual.

Pero estar encerrado en casa con la familia o amigos, no ha sido tan malo como a veces lo pensamos, al contrario, creo que hemos aprendido muchas cosas que nunca nos hubiéramos imaginado. Hemos ahorrado tiempo y dinero de transporte al trabajo o escuela. Comemos más sano en casa que fuera de ella. Ahorramos también en ropa de oficina, la contaminación disminuyó en casi todas las grandes ciudades y muchos animales pudieron transitar sin miedo. Y, entre los más felices de la casa sin duda alguna, además de los niños pequeños, son nuestras mascotas, en especial los perritos, ya no sufren la ansiedad de la separación o quedarse solos, por el contrario, ahora están felices de tener compañía todo el día, como una verdadera "manada".

Y para nosotros también han sucedido algunas cosas buenas. Seguro hemos descubierto esos pequeños detalles que nos producen tanta alegría y esas fortalezas “ocultas” que, probablemente, no nos habríamos dado cuenta con el ritmo de vida que teníamos anteriormente.

Si observamos ésta es una oportunidad sin precedentes para revaluar completamente nuestras vidas y nuestro funcionamiento y el lujo de ser intencionales sobre cómo es nuestra nueva vida normal. Pero antes de abandonar todo aislamiento social y salir de nuevo a la vida fuera de casa, es posible que queramos tomar como buenos hábitos algunas de las cosas buenas que han surgido de nuestra “meditación pandémica”.

1. Salir a entrenar en CUALQUIER CLIMA


Sí, quienes entrenaban en el gimnasio todos los días lo extrañan. Pero como alguien dijo una vez: “no hay mal tiempo, solo ropa inapropiada”. Existe documentación de que estar al aire libre, sentir el viento, el sol y la lluvia, es beneficioso de muchas maneras. Entrenar o realizar tus actividades en cualquier tipo de clima ayuda construir fortaleza mental. Fomenta la resolución creativa de problemas, como decidir levantarse mucho más temprano para correr y evitar el calor, o correr contra el viento para sentirlo. Y existe la hipótesis de la biofilia: los humanos buscan de forma innata una conexión con la naturaleza, y estar al aire libre alivia la ansiedad y nos hace más felices. Algunos médicos incluso prescriben actividades al aire libre. Cuando los gimnasios vuelvan a abrir en algún momento en el futuro, trata de mantener una dosis diaria al aire libre.


2. Exploración CREATIVA


El distanciamiento social nos ha enseñado como corredores a buscar nuevas rutas, evitando los lugares más concurridos, con la posibilidad de encontrar lugares que quizá no hubiéramos imaginado. Y, cuando esto termine, podrás agregar esas rutas y tener un repertorio más amplio para correr.

3. UNIÓN FAMILIAR


Sin duda, una de las cosas más valiosas que ha traído esta pandemia, es la convivencia familiar “obligada” en casa. Que, por las múltiples actividades de cada quien tenía fuera de casa, se compartían mucho menos momentos. Ahora, los niños más pequeños pueden ayudar a mamá en las tareas de la casa, el papá puede ayudarlos en sus tareas y darse cuenta de alguna debilidad que hay que trabajar más y de sus habilidades también. Además, pueden salir a andar en bici juntos los fines de semana, a correr o caminar al perro. Los niños de primaria y los perros nunca han sido más felices que ahora, sin estrés ni presión por tareas o clases que les costaba mucho trabajo resolver. Hacer ejercicio en familia ayuda a todos para hacer trabajo en equipo: elegir una ruta que agrade a todos, el paso al que van a ir, conversar juntos, etc. También hay muchas actividades de entretenimiento que pueden disfrutar juntos, como juegos de mesa, ver una película, platicar historias, etc. Y eso fácil cuando no hay competencias para ninguno en el calendario, ni temporada, ni plan de entrenamiento que no pueda ser flexible. Pero, cuando regresemos a competir otra vez y a nuestros entrenamientos, ojalá queramos conservar ese tiempo familiar que tanto hemos disfrutado en estos meses.


4. INDEPENDENCIA


Por otra parte, después de entrenar en un club o con algún equipo, entrenar ahora solos no es sencillo. Recordar lo motívante que era la carrera de los martes por la noche que nos producía tanta alegría. Ahora es necesario encontrar motivación para salir solo a correr, tratar de mantener un buen ritmo, confianza y mantener un diálogo interno con nosotros mismos para animarnos y seguir motivados. Esto nos va a ayudar en el futuro para que, cuando en una competencia presencial surja algún problema, sabremos resolver nosotros solos.

Carrera en solitario

5. MOTIVACIÓN Intrínseca


Un evento como el Maratón de Nueva York puede reunir a más de 40,000 personas TODAS motivadas por la carrera, además de los aspectos sociales del entrenamiento con un equipo o por la atracción de la competencia. Y eso es genial, pero todos esos son factores externos. Y, como se ha demostrado, los factores externos pueden desaparecer, y entonces, ¿con qué te quedas?

Salir por la puerta todos los días, solo, sin ninguna competencia en el horizonte, puede parecer inútil al principio, pero nuevamente, las lecciones del aislamiento social con útiles. Terminar un circuito en solitario de 10 km, recoger el correo, el perro golpeando su cola contra el sofá no puede compararse con la emoción de cruzar la línea de meta en el Maratón de Boston, pero entrenar en solitario le ha dado algo de estructura al día y nos ha hecho sentir circular la sangre en nuestras venas. No estás dejando de correr, metafórica y literalmente estás poniendo un pie delante del otro.

Desarrollar una motivación intrínseca y apreciar el movimiento de la carrera, es clave para la resistencia. Trata de cumplir tus objetivos intrínsecos, te ayudará a atravesar cualquier camino sinuoso que se te presente adelante.

Por Sarah Barker para: www.podiumrunner.com

Traducción, edición y complemento por Claudia Plasencia para: www.asdeporte.com